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Desafiando las agujas del reloj
mido mis fuerzas,
para entender la oscuridad revoloteando a mis espaldas
dardos preñados de odio , de culpas, de infiernos
veneno escupido cual serpiente…
son razones del destino
quien puede entenderme.
Siento vibrar voces en todos los ruidos del mundo
y anhelo un gramo de azúcar que coagule mis heridas
dosis pequeñas de alma en las palabras dichas
que se vertieron sin miedo en la caricia dada
no buscando vengadores
solo buscando ser amada.
Voy dejando mis arenas esparcidas en mis propios silencios
la aventura de querer es solo un sueño
las luces vivas del recuerdo
se enganchan en lo irracional de tus argumentos
mis alas se rompen
se suicidan…
evocan los viejos tiempos
pero mi mundo rasgó en un minuto
lo construido a partir de versos.
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